Entradas etiquetadas con david bellini
César Jones: el rostro del porno artístico (por David Bellini)
16 jul
Durante décadas el porno nacional no tuvo rostro. Desde El Satario en 1915, con locaciones en Quilmes, pasando por las famosas “suecas” de los 60 (que en realidad no eran suecas sino argentinas, con actrices teñidas de rubio), los productores nativos y extranjeros (como Pathé y Gaumont) ni siquiera apelan a testaferros, dejando sólo huellas de un misterioso anonimato creativo. Hasta que apareció Víctor Maytland, director y guionista que se atrevió a mostrarse en los medios de comunicación, porque sentía orgullo –y con razón- de aquéllas ya legendarias Las tortugas Pinjas y Los Pinjapiedras. Valentía y orgullo que contagió a productoras y distribuidoras nacionales (después de que constataron las virtudes comerciales de difundir su sello). Desde entonces, el porno tuvo rostro. Aunque la mayoría, efímero. Y Víctor Maytland comenzó a quejarse de que no podía sostener más el porno sobre sus hombros, por eso –según recientes declaraciones- lo veía peligrar. Tal vez ya intuía que otro rostro importante estaba surgiendo, y quizás no se atrevió a confirmarlo por los antecedentes efímeros o porque estaba acostumbrado a ser el único estable. Sin embargo, al cabo de catorce películas ya podemos anunciar con fundamento que hay otro rostro del porno nacional: el del platense César Más >
Los pornógrafos odiamos el misterio (Por David Bellini)
1 jul
A causa de la piratería y del todavía informe mercado on line, los músicos del mundo entero se han visto obligados a realizar shows en vivo (recitales) para remontar sus ingresos; pero no son los únicos afectados por la transición regulatoria de la economía informática: los productores triple X sufrimos tanto o más que ellos porque, como nadie lo ignora, la demanda de imágenes sexuales es máxima en internet; y todavía estamos en la época de que muchos empresarios o aspirantes a serlo (los usuarios ambiciosos) ofrecen descargas gratuitas para aumentar el número de visitas a sus sitios webs con el propósito –que muchos alcanzan- de monetarizarlo indirectamente. De ahí que apelen a subir sin autorización artículos con derechos de autor, y pocos protestan por eso; o, bajo protesta, no dudan en usufructuar lo que otros harían por ellos sin ningún asco. En fin, como dice Eduardo Punset en su excelente libro Adaptarse a la marea: “La palabra clave es flexibilidad”. Así que mientras dure la transición confusional, trataremos de adaptarnos a la marea. Esto significa que nosotros, los productores porno, también saldremos a ganarnos el pan con la producción en vivo. Los detalles de nuestro plan los revelaremos en Más >
Finalmente, “Zorra” en DVD!
15 jun
Luego de varias y explicables demoras, Buttman Argentina acaba de lanzar esta nueva producción LPsexxx para Argentina y resto de Latinoamérica, de modo que el film ya se encuentra a disposición de distribuidores, tiendas físicas & virtuales y público en general.
“Un fundado motivo de festejo pues César Jones es el Delfín del porno Latinoamericano, y un orgullo y una satisfacción para los seguidores argentinos del género triple X. Los que ya vimos la película, la recomendamos sin miedo a decepcionar, pero con la advertencia de que los ingredientes duros del género están revueltos en un caldo psicológico que puede derramarse sobre el espectador, sobre todo cuando crea en la distancia moral de los personajes. No obstante, es posible que la belleza formal y artística en que está contada la historia, permita suavizar su regusto amargo y melancólico. Y quizás la imagen de alguna de las “zorras” lo acompañe por algún tiempo, mientras procura resolver la oscura inquietud que le ha provocado”.
David Bellini
A partir de hoy esta disponible “Zorra” en dvd del Señor César Jones!. Precio en los sex shops $60, precio en buttman argentina $35, precio a través de esta web $30, tenemos el mejor precio del mercado!. Los interesados enviar mensajes privado o escribir Más >
Entrevista a César Jones (por Melissa Orsi)
6 may
¿Qué te llevó a elegir el cine triple x como medio de expresión?
Respondo que lo sé a medias. El cine en general me apasiona desde que tengo memoria. Con la carrera de cine en la Facultad de Bellas Artes conclusa fui redescubriendo el cine erótico con la misma fascinación que tuve cuando chico, en medio de la revolución hormonal propia de la adolescencia. Entonces, cuando terminé la carrera, revisité todo aquel corpus aunque, claro, de una forma más consciente y sistemática. Así fue que en el último año de cursadas surgió la idea de embarcarme en el proyecto de hacer una película porno sin fines comerciales. Lo único que conocía al momento, en cuanto a movimiento vernáculo, era la existencia de Víctor Maytland. Sin dudas me animaba el deseo lúdico de sumergirme en un género que me atraía y que respetaba. Se trató de una cuestión procesual, el fruto cayó del árbol de una forma muy natural. Cuando se propuso la idea de filmar porno a nadie le pareció descabellaba, ni mucho menos una bocanada transgresora. Siquiera podría definirse como la realización de un deseo que había acuñado durante años. La elección resultó de un juego. La primera película- “Las fantasías Más >
El emperador Jones (Por David Bellini)
4 may
Zorra es una película simbólica; la intertextualidad, las referencias plásticas y aun la apelación a íconos tradicionales, representan la manifestación más visible de esta cualidad; pero, su honda raíz estética que casi exige el esfuerzo del exégeta, transcurre por canales subliminales y surrealistas. Trataré de probar estas aseveraciones en esta breve nota; y, para ello, no queda otra alternativa que analizar –aunque rápidamente- el film, lo digo porque interpelar a su autor (es una película de autor) sería prácticamente inútil: como todo surrealista negaría probablemente cualquier intención simbólica en su obra.
Zorra condensa y sintetiza la evolución auténtica de César Jones, que ha experimentado intensamente a lo largo de sus catorce películas. Así como en Temporada Alta los diálogos son complemento intelectual indispensable de las imágenes, en Zorra casi no existe el diálogo, en el sentido social o platónico, sino apenas en un sentido lacaniano: una orden a decir una frase y su obediente respuesta no es un diálogo. Tampoco es diálogo la comunicación verbal -que no espera réplica, sino que más bien la sofoca- del deseo de que el otro practique una conducta perversa . Y estas alocuciones son poquísimas en este film, tanto que perturban; quizás porque dejan esa incómoda sensación (típica en Más >



