Sin besos
Nuevamente Lucrecia Thais nos deleita con otro de sus originales cuentos. Este esta situado en el año 2007. Cuanto talento tiene esta chica!. Estoy ansioso por leer su próximo relato. Por favor Lucrecia no se te ocurra dejar de escribirnos.
-Estoy harta, no se que hacer es humillante entendés? Desde que quede embarazada de Julieta que no me besa, es horrible. Encima ahora sueño con Litrenta podes creer? Tengo sueños eróticos con Nacho Litrenta! Es el colmo!
- y por que no te lo coges?
-Estas loca? Me da impresión!
- Dicen que los sueños son los deseos reprimidos Sara, vos lo ves a Nacho no? No te digo que te pongas de novia, pero si Martín no te besa es porque no quiere, en cambio sabes que Nacho por ahí no puede pero seguro se muere de ganas!
- Que hija de puta que sos! Vos estudiaste psicología con el curso que dicta Giselle Rimolo? Pobre Nacho! Aparte no es feo tipo, es el labio que parece un riñón, leí en una revista que se llama gigantismo y es una anormalidad dentro de las más graves bastante común, no entiendo por qué no se opera! Ya debe tener como 36, si no fuera por el labio ese sería muy fachero el flaco.-
- Perdoname vos estas embarazada soñas con coger con Nacho y la hija de puta soy yo?, haceme caso nena, cogetelo!
-Las palabras de Gaby habían resonado toda la tarde en su cabeza, hacía tiempo para no llevarle las tarjetas a Nacho pero tenía que ir, ya la había llamado 4 veces por teléfono.
Nacho abrió la puerta del kiosco con esa mueca rara en la que puede adivinarse una sonrisa, en realidad uno lo adivina más por los ojos que por la boca, el labio inferior sobresale de manera brusca en su perfil multiplicando su tamaño en 5 o 6 veces, desde chiquito fue el monstruito del barrio, todo el mundo lo adoraba porque si algo tenía Nacho es que era un buen tipo, un tipo tierno, incluso se reía cuando los otros pendejos le decían Jeta de goma.-
- Te traje 10 de 30 y 20 de 15, las otras no me llegan hasta mañana y Cti ahora que cambió de nombre todavía no tiene tarjetas.-
- Ah sì cierto, como se llama ahora?
- Claro
- Claro qué?
- Claro nada, así se llama la compañía ahora, Claro
- Ahhh que boludo!!!!
Los dos se ríen, mientras el controla las tarjetas y ella lo mira, hace tiempo que el labio dejó de impresionarla, es tanta su necesidad de besos que ahora la excita. Su terrible curiosidad hace que lo sueñe una y otra vez, no puede dejar de mirarlo, sabe que va a darse cuenta pero no puede evitarlo.-
- Que pasa?
- Nada
- Querés tocarlo?
- Como?
- Me estás mirando, te impresiona?
- No, no -dice ella mientras siente como le sudan las manos y el color sube a sus mejillas.-
El toma su mano y la apoya contra sus labios, a ella la sorprende la suavidad de su piel morada y comienza a acariciar su boca, el besa su mano y la abraza con fuerza, recorre con sus labios el brazo, apoya su rostro en su hombro y besa su cuello, deja que su enorme labio se deslice en su barbilla y ella abre la boca para encontrarse con el labio de Nacho, comienza a dar besos suaves y cortos, luego se encuentra con su lengua y descubre que si bien es totalmente nueva la sensación, no es para nada incómoda, disfruta su saliva mezclándose con la de el, puede sentir su respiración cortada, como se afirman los pezones bajo las manos de nacho que acaricia su piel debajo de la remera, ella no quiere apartar ni un segundo la boca de los labios de nacho y una y otra vez, lame su labio inferior mientras desliza su mano en el cierre del Jean rozando la entrepierna.
Nacho se inclina para cerrar la puerta con llave, es la primera vez en 35 años que besa a una mujer sin tener que pagarle y no piensa interrumpir el momento porque a un pelotudo se le hayan terminado los puchos, disfruta de la boca de Sara y juega con su lengua, quiere probar sus tetas, pero teme que al apartar su rostro un segundo, se pierda el encanto, así que acaricia su espalda mientras los dedos de ella comienzan a masajear su verga, está tan dura que le duele y siente que a ella le es difícil manipularla.
Finalmente ella aparta la boca de sus labios, sin dejar de mirarlo recorre con la lengua su pecho, su ombligo y finalmente sostiene su miembro mientras lo lame, muy despacio, dejando brillo al paso de sus labios, el quiere tocarla, quiere disfrutarla pero permanece inmóvil, ella chupa cada testículo arrodillada en el piso, mientras se sostiene aferrada a sus rodillas.
El siente que su piel hierve, ojala pudiera morderse el labio inferior en ese momento, pero sólo puede mirar, con los brazos abrazando sus muslos los senos de Sara rozan sus rodillas y el necesita desesperadamente chuparlos, la toma de las axilas y la sienta arriba del mostrador, entre bocaditos habana y palitos de la selva, lame sus tetas, muerde sus pezones y pellizca sus nalgas.
Sara no recuerda en que momento se bajó el pantalón, pero necesita sacárselo, en este momento estorba cualquier cosa que le impida abrir las piernas, finalmente lo consigue , y abre su vagina frente a la mirada de Nacho que succiona su vulva haciendo que el enorme labio inferior excite a Sara hasta el orgasmo, ella no quiere gritar, reprime el grito y siente que explota cada célula en su cuerpo, Martín no besa ni chupa conchas, porque le da impresión, ahí está Nacho en cambio desarmando sus labios internos con la lengua, succionando mordiendo, lamiendo y ella no quiere que ese instante termine, cierra los ojos, y disfruta su orgasmo, mientras libera la frustración y el desencanto de un marido frío y distante.
Sin que alcance a recomponerse el la penetra, la levanta del mostrador y en la misma posición, vuelve a penetrarla pero esta vez desde su ano, y ella siente un dolor agudo, casi insoportable, se queja el vuelve a penetrarla por la vagina y la apoya contra la pared, ella con las piernas cruzadas sobre las nalgas de él, se mueve y siente que su espalda raspa una y otra vez, pero no importa, Nacho la ayuda a bajarse, una vez que se para, la toma de la cintura desde atrás, la ayuda a apoyarse sobre el mostrador y nuevamente la penetra otra vez por el ano, esta vez no duele, el actúa con suavidad y firmeza, hasta que siente que está totalmente dentro y comienza a balancearse, primero con cuidado, después siguiendo el ritmo que ella le indica.
Los dos están empapados de sudor, el sostiene las tetas sin dejar de penetrarla y explota finalmente derramando las nalgas y la cintura de Sara.-
Ella lo mira y vuelve a besarlo, besa el monstruoso labio que la intrigó desde siempre, siente el calor que irradia esa boca, como si el mismo fuego la besara en ese instante, siente que efectivamente la quema y no puede sin embargo apartarse aunque el calor la sofoca.
-Sara!!!! Qué haces loca! Como vas a acostarte al lado de la chimenea, te queres prender fuego?
Anda a la cama querés? Le va a hacer mal a la panza que estés tirada ahí, dale.-
-Martín la despierta a gritos mientras la alza con fuerza del piso, sin darle oportunidad de despertarse previamente, frío y distante como siempre.
Suena el teléfono, ella se sienta en una silla, todavía confundida pensando en el sueño.-
- Sara, Nacho por teléfono
- Hola Nacho.
- Hola Sari, me traes más tarjetas de 10? Y llegaron las de Cti? Ah no, cierto que me dijiste esta mañana… las de Claro…
Y Sara puede adivinar esa mueca parecida a una sonrisa en la cara de nacho.-
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hace 1 año
Realmente muy bueno, mis felicitaciones a Lucrecia por el relato y a Tony por este blog que lo encontré hoy