En esta ocasión, Tony Panero habla sobre un nefasto personaje que no solo quizo estafarlo, sino que también se robó parte de los equipos de iluminación de Don Chukeone, el Dino de Laurentis del porno nacional. Luego de ir a litigio logra recuperar los elementos de trabajo y salvaguardar el buen nombre de su amigo y productor.

También desmiente ciertos rumores sobre una posible obra biográfica.