Archivo de septiembre, 2010
Algo de lo que no querías saber sobre “Zorra”, y preguntás por cortesía
8 sep
En fase primera de postproducción y al tiempo que su diseño de portada in progress para la edición DVD, “Zorra” se propone como el relato de la placentera ensoñación erótica de un alguien que desconocemos, y que, según referirá la sinopsis del film, ha sido sometido a un extraño experimento paracientífico para provocar en él un estado sostenido de duermevela erótica, que entonces el renuente pornodirector César Jones nos presentará en forma de gozoso largometraje. El elenco de tan solazante opus se ha conformado con los talentosos aportes de Pacho Darry –cuyos comienzos en el género datan de fines de los 60s y nada menos que a las órdenes de Jess Franco-, los debuts absolutos de la bella y aniñada Cherry Rouge y el sorprendente Augusto Tellman, más el regreso a los sets de Ángel Sánchez y las sensuales aportaciones de las guapísimas Tania Blue y Ana Touche, ésta última compartiendo secuencia con Tony-P, solvente y joven actor surgido de las producciones de su cuasi homónimo Tony Panero. Finalmente, Agustina Peula calza en la tersa piel de una de las chicas-zorra y deslumbra como siempre, mientras Muralón se luce en un insólito cameo hardcore y el inefable Jones acomete una vez más con uno de sus ya clásicos Más >
Amanecer de una noche agitada
7 sep
Tony tenía ganas de una noche diferente. A fin de cuentas, siempre terminaba haciendo lo mismo. Encerrado en su casa editando escenas y hablando con MongoStar sobre las proyecciones de Tony Panero Films como empresa y diferentes estrategias de mercadeo. Pero esta noche tenia que ser diferente.
Eran las ocho de la noche. Llamó a su amigo MongoStar, compañero de aventuras incontables, y le propuso la gran noche.
El muchacho en cuestión hizo su aparición exactamente a las diez de la noche, con su auto repleto de bebidas “para levantar el animo”,según dijo. Tony estaba preparado, como correspondía a la ocasión, enfundado en una ajustada polera negra, jeans cortado en la cintura (la última moda), y con sus incondicionales botas de cuero de víbora. Estaba listo para matar.
Los dos amigos comenzaron a beber, como si en ello se les fuera la vida. De manera tal, que a las doce y media de la noche, ya estaban zigzagueando por las calles del pensamiento (y por las de asfalto, también).
Se subieron al auto, y partieron. Era la una y media de la mañana. Hicieron una parada en una estación de servicio, para recargar el cargamento. Mientras trataba de fijar la vista en la heladera Más >


